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Personajes : Yasmin
Levy, el canto ladino
Yasmin Levy es israelí, nació
en Jerusalén, habla hebreo, inglés y castellano,
pero canta sobre todo en ladino. Una manera de perpetuar una
lengua que se habla cada vez menos y que, según nos
contó la cantante en París, está condenada
a desaparecer: “dentro de cincuenta años, nadie
va hablar, sólo cantarla”. El ladino, o judeoespañol,
es el español medieval que utilizaban los judíos
cuando fueron expulsados de España a finales del siglo
XV y se refugiaron en todo el Mediterráneo, llevando
con ellos su memoria, su música y sus canciones. Como
es propiamente una lengua judía, también hay
una clara aportación de hebreo y, dependiendo de la
zona donde se hable, una fuerte influencia del turco y del
griego, principalmente. El número de hablantes de judeoespañol
ronda hoy los 150 000.
Yitzhac Levy, el padre de Yasmin, consagró
gran parte de su vida a recopilar las canciones del patrimonio
ladino y formó diez libros con temas religiosos y cuatro
con canciones profanas. “Mi padre salvó canciones,
yo les doy vida, las ofrezco al mundo” explicó
a RAÍCES la que decidió proseguir por el camino
abierto por el legado de su padre. Al comienzo, Yasmin Levy
quería cantar en hebreo, su lengua materna, pero se
le hizo muy difícil. De allí que en 2001 su
primer album, Romance & Yasmin, haya sido un conjunto
de canciones tradicionales sefardíes interpretadas
con un sonido oriental e instrumentos árabes. Un trabajo
hecho con exigencia según la cantante: “la comunidad
sefardí me acepta dificilmente porque no quiero hacer
musica para bailar. Quiero cantar canciones profundas. De
este modo, hemos traido el ladino en escenarios que nadie
podía imaginar”. Después de esta experiencia
estuvo en España. Tras estudiar en Sevilla, nació
La Judería (2004), un álbum con sonidos flamencos.
“Sevilla fue una verdadera conmoción. Descubrí
la judería, la calle Levy y parte de mis raíces.
Un día, mi profesor de flamenco me cantó una
canción. Y cuando acabó, yo canté la
misma en ladino” nos cuenta Yasmin Levy. Algunos decían
que su álbum no era flamenco, otros que no era ladino,
“era arte simplemente”.