| |
|
Un borracho compra en la caja una entrada para el cine. Al rato vuelve, pero esta vez pide dos entradas. E vuelve a ir, regresa otra vez, y pide cinco entradas...
Esto se repite varias veces, hasta que el borracho pide cincuenta entradas.
El hombre de la caja mira al borrachoy les pregunta:
«¿Pero por qué compra tantas entradas?, ¿está invitando a todo el mundo?»
El borracho le mira y le dice:
«No, lo que pasa es que cada vez que quiero entrar al cine, un hombre agarra las entradas y las rompe por la mitad...»
|
 |
|