» Un delicioso chocolate con churros
Por Andrés Cantatero
Qui oserait terminer une folle nuit espagnole sans le chocolate con churros ? Imbattables pour vous remonter le moral. Et si vous êtes à Madrid, allez le savourer à la Chocolatería San Ginés, ouverte depuis 1894.
Gurb, el protagonista de la divertidísima novela de Eduardo Mendoza « Esperando a Gurb », es un extraterrestre que se extravía en Barcelona, decide investigar todo lo que le rodea y, entre otras cosas, se convierte en un devorador de churros, esa peculiar masa frita de harina, sal y agua a la que los españoles son tan aficionados en desayunos, meriendas y verbenas. Gurb es un exagerado y se come los churros por kilos, algo insufrible para cualquier humano.
A otro visitante, el escritor estadounidense James A. Michener, no le hizo falta comer tantos para sentenciar rotundamente : « Un pueblo que desayuna cada día chocolate con churros, debería estar dispensado de demostrar su valor de otra manera ». ¿Sería que los comió grasientos y fríos? En cualquier caso, es de esperar que el premio Pulitzer no se iría saber que comer chocolate con churros no es cuestión de valentía sino de placer y hasta de devoción. También hay que aclarar que son muy pocos los que lo toman a diario, y los que lo hacen suelen sustituir el chocolate por café con leche.